Actualizado (Lunes, 13 de Junio de 2011 11:45) Escrito por Administrator Jueves, 09 de Junio de 2011 14:35
Fabricia fue asesinada cuando se movilizaba en un bus de la ruta Santa Cruz, por un hombre que le disparó en la cabeza con un arma con silenciador, quien después emprendió la huida.
El asesinato evidencia la constante persecución y agresión contra los y las líderes comunitarias que trabajan en las diferentes regiones del país. Pese a todas las denuncias es clara la negligencia de parte de las autoridades.
Ana Fabricia Córdoba, líder de restitución de tierras en Urabá y prima de la ex senadora colombiana Piedad Cordoba, fue asesinada este martes 07 de junio mientras se trasladaba en un autobús por el barrio Santa Cruz, en el centro de Medellín
Llegó egó a Medellín hace cerca de una década huyendo de las matanzas cometidas por grupos paramilitares de las que fueron víctimas varios de sus familiares en la región del Urabá, desde entonces se asentó como desplazada en el barrio La Cruz de la comuna tres (Manrique).
Desde esa época, Fabricia denunció con claridad los hechos y exigió se investigara a los responsables. Por su calidad de líder comunitaria, inmediatamente se vinculó a diferentes procesos organizativos de desplazados y de mujeres en el barrio La Cruz y en la ciudad de Medellín.
En el año 2002 se inició el proceso de paramilitarización en los barrios de Medellín, entre ellos La Cruz y La Honda, denunciando ANA FABRICIA CÓRDOBA estos hechos y la connivencia de la fuerza pública con los grupos paramilitares.
Particularmente la señora CÓRDOBA fue clara en señalar a miembros de la Policía pertenecientes a la Estación de San Blas (Manrique) de apoyar la estructura paramilitar en la zona, además de cometer actos de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes contra jóvenes del barrio, entre ellos a uno de sus hijos.
Estas denuncias le acarrearon persecuciones, señalamientos y amenazas que fueron denunciados ante los Organismos de Control de la ciudad, la Alcaldía de Medellín y la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Suboficina Medellín.
A raíz de las persecuciones de las que fue objeto, fue víctima de un montaje judicial en el año 2004, como supuesta colaboradora de la guerrilla de las FARC y como consecuencia de ello, estuvo dos meses privada de la libertad en la cárcel del Buen Pastor, siendo finalmente absuelta de los cargos.
Posteriormente, su hijo CARLOS MARIO OSPINA fue asesinado, hecho del que ANA FABRICIA también culpaba a la Policía del barrio La Cruz por las constantes persecuciones y maltratos de los que CARLOS MARIO había sido objeto con sus otros dos hijos, también por parte de agentes policiales.
La señora ANA FABRICIA CÓRDOBA denunció constantemente a la Policía de la ciudad por actos de intimidación en su contra. Denunció en varias ocasiones el allanamiento a su vivienda sin orden judicial a altas horas de la noche acusándola de proteger a grupos armados. En otras ocasiones, civiles también entraron a su casa a intimidarla. Por lo anterior se veía obligada a dormir en diferentes casas por fuera del barrio como medida para proteger su vida.
A finales del año 2009 fue acreedora de un subsidio de vivienda por ser madre cabeza de familia desplazada y adquirió una vivienda en el barrio Popular de la comuna uno de la ciudad, situación que no mejoró del todo su seguridad pues denunciaba que la vivienda estaba ubicada en un sector muy conflictivo de la comuna, y las amenazas en su contra no cesaron.
El 7 de julio de 2010 fue asesinado su hijo JONATAN ARLEY OSPINA CORDOBA de 19 años de edad. Desde ese mismo instante ANA FABRICIA denunció a la policía del barrio La Cruz como la responsable del hecho, a raíz de ello cursa actualmente una investigación en La Fiscalía.
HECHOS
Desde la muerte de JHONATAN ARLEY y sus consecuentes denuncias, la señora ANA FABRICIA fue objeto de reiteradas Amenazas por parte de desconocidos.
La Policía Metropolitana del Valle del Aburrá le propuso a ANA FABRICIA la práctica de un Análisis de Riesgo, que únicamente implica una evaluación para eventuales medidas de chequeo de seguridad, por parte del órgano policial.
ANA FABRICIA se negó a dicho análisis, por la desconfianza que le generaba los antecedentes que señalan a la Policía como el organismo que siempre la persiguió a ella y a su familia. En la sesión del Comité Metropolitano de Derechos Humanos, realizada en el mes de abril de 2011, ANA FABRICIA hizo de público conocimiento las amenazas de las que era víctima.
El día 7 de junio de 2011, ANA FABRICIA CÓRDOBA fue asesinada cuando se movilizaba en un bus de la ruta Santa Cruz, por un hombre que le disparó en la cabeza con un arma con silenciador, quien después emprendió la huida.
El asesinato de ANA FABRICIA CÓRDOBA, evidencia la constante persecución y agresión contra los y las líderes comunitarias que trabajan en las diferentes regiones del país. Pese a todas las denuncias es clara la negligencia de parte de las autoridades
Según las versiones, conocida por los investigadores de la Unidad Permanente de Derechos Humanos (UPDH) luego de subir al autobús, Ana Fabricia recibió un disparo en la cabeza por parte de un desconocido que la acompañaba. En seguida, fue trasladada hasta la Unidad Intermedia de Santa Cruz, donde falleció
En el año 2001, Córdoba tuvo que salir de la región de Urabá donde vivía con sus hijos por repetidas amenazas en contra de ella y su familia. Debido a esto solicitó protección del estado y lo reiteró en la pasada encuentro del Comité Metropolitana de Derechos Humanos.
La Líder del barrio La Cruz y de la población desplazada que se asentó en la zona de Urabá, fue fundadora de la organización Líderes Adelante por un Tejido Humano de Paz (Latepaz), que acompaña a víctimas del conflicto armado y era una reconocida integrante de la Ruta Pacífica de las Mujeres.
La muerte de la líder colombiana, ha traspasado las fronteras, el ministerio francés de Relaciones Exteriores, Bernard Valero se pronunció este jueves en contra del suceso y pidió que sus autores sean llevados ante la justicia.
Ana Fabricio Córdoba murió de 51 años y aún no su asesino no tiene nombre para las autoridades. Sin embargo, hay indicios que llevan a pensar que alguien le puso precio a su cabeza, que le venían haciendo seguimiento y que buscaron el momento más oportuno para que un sicario le descargara la munición de una pistola 7,65. Este usó silenciador para pasar inadvertido entre los pasajeros que hacia las 10:30 de la mañana bajaron en estampida del vehículo de servicio público en el que se cometió el homicidio, así lo reseñó el portal eltiempo.com de Colombia.
Hace menos de dos meses, Ana Fabricia Córdoba había denunciado en un encuentro de derechos humanos celebrado en la alcaldía de esa ciudad que había recibido amenazas de muerte.
La dirigente también hacía parte de la Ruta Pacífica de las Mujeres y se había integrado al movimiento Poder Ciudadano, conformado por la exsenadora Piedad Córdoba, prima de la líder desplazada.
Con la muerte de Ana Fabricia, cuyas exequias se cumplirán este jueves, subió a 49 el número de líderes de desplazados o reclamantes de tierras en Colombia que han sido asesinados desde marzo de 2002.
Diseño: Astrolabio