Conmemoraciones
No habían acabado de enterrar los adoloridos miembros de la Unión Patriótica a uno de sus más queridos dirigentes, el recién electo Representante a la Cámara, Leonardo Posada, asesinado en Barrancabermeja el 30 de agosto cuando ya el 1 de septiembre varios sicarios daban muerte al senador por la misma agrupación, Pedro Nel Jiménez.
Fue tal la conmoción nacional, pues con una diferencia de horas caían los dos primeros parlamentarios de la UP, que la comisión del ejecutivo nacional presidida por Jaime Pardo leal, que había solicitado una audiencia con el presidente Virgilio Barco, para denunciar el caso de Posada, fue llamada de urgencia a Palacio.
Barco, quien se había posesionado 23 días antes, inauguraba su mandato con la más cruda ola de persecuciones y atentados criminales contra la nueva alternativa nacida de los acuerdos de paz de la Uribe.
Pedro Nel, como Leonardo, antes de terminar sus carreras, el primero como educador en la Universidad Nacional y el segundo como abogado del Externado, eran activos militantes de la Juventud Comunista y como tales se destacaron en las lides estudiantiles.A Pedro Nel lo acribilla un sicario que iba en una moto conducida por miembro del ejército, cuando se disponía a recoger, al mediodía de ese 1 de septiembre, a su hija del Colegio Normal Nacional, ubicado sobre la vía a Puerto López, en Villavicencio.
Los asesinados, como quedó demostrado, salieron en dirección a la Brigada 7, donde varios testigos los vieron ingresar.
Posteriormente, dentro de la investigación se conocieron varias declaraciones que sindicaron al Teniente Miller Tarcisio Koy, jefe de Inteligencia de la Brigada 7, como el militar que dio la orden de asesinar al recién electo senador de la UP.
Según los archivos policiales la medida fue ejecutada por los suboficiales del B-2 de la Brigada 7, Sargentos Servio Tulio Luna y Ovidio Tabuco Betancur .
Quien disparó fue Arnulfo Castillo Agudelo, ex militar conocido como "Rasguño", quien hacía parte de la estructura paramilitar de Víctor Carranza (Para mayor información ver Zona 7, proyecto Nunca Más).
Desde 1985, y durante la presidencia de Virgilio Barco Vargas, que empieza en 1986, los crímenes contra los miembros de la Unión Patriótica eran realizados en el marco del denominado "PLAN BAILE ROJO", uno de los cinco planes desarrollados por las estructuras militares para exterminar a este grupo político.
El 3 de septiembre de 1986, durante el sepelio masivo y de protesta que conmovió a todo Villavicencio, se realizaron permanentes seguimientos militares y al llegar al cementerio, un grupo de seis hombres armados detuvieron y desaparecieron forzadamente a dos militantes de la Unión Patriótica del departamento de Guaviare, Jair López y Críspulo Hilario
Estos dos destacados militantes fueron asesinados y sus cadáveres encontrados con señales de tortura en la vía que comunica a Villavicencio con el municipio de Acacías, el viernes 5 de septiembre de 1986.
Pedro Nel tuvo una vida plena al servicio de la causa popular. Nacido en 1948, en el Meta, se hizo abogado en el Externado de Bogotá. Por sus capacidades, fue nombrado Personero Municipal en Villavicencio.
Presidió el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos del Meta y defendió presos políticos. Durante varios años fue integrante del Comité Regional del Partido Comunista Colombiano, y luego dirigente político. Antes de ser Senador por la Unión Patriótica, fue Concejal de Villavicencio.
El crimen de Pedro Nel, muerto cuando apenas contaba con 38 años, sigue en la impunidad. Y como acto de lesa humanidad no ha prescrito y hace parte del caso 11227 instaurado por la UP y sus familiares en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
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