Hoy hace 26 años, la intolerancia no permitió que Jesús Eduardo Vasco y su compañera, pudieran ver su obra en Sabana de Torres

Conmemoraciones

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centro cultural Jesus Eduardo vasco

-Aló, aló...
-¿Con la Casa de la Cultura Jesús Eduardo Vasco en Sabana de Torres?
-Sí, sí, a la orden

Así comenzó el breve diálogo entre el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación con la entidad cultural del municipio de Sabana de Torres, (en la foto) en pleno Magdalena Medio, noroeste de Santander, con Guillermo Fonnnegra, su director.

Llamaba la atención que precisamente la sede más importante para los asunto culturales de este municipio lleve el nombre de uno de los líderes más importantes de la región y asesinado, junto con su esposa, Adelfa Campos, el 26 de mayo de 1984, hace 26 años.

"Jesús Eduardo Vasco, siendo concejal de la ciudad, siempre mantuvo una preocupación por dotar a Sabana de Torres de una espacio propicio para las manifestaciones culturales", anota Fonnegra, un maestro de 47 años y al frente del centro cultural hace cuatro.

Añade que "el Concejo resolvió poco después del crimen, levantar dicho escenario cultural, razón por la cual se bautizó con el nombre de Jesús Eduardo Vasco".

jesus_eduardo_vasco"Claro, el concejal trabajó de la mano con el comité cultural encabezado por don Blas Fonnegra y se pudo obtener un lote para la construcción de esta sede que cuenta con salones para ensayos artísticos como teatro, danzas, música, un auditorio para 200 personas y 64 computadores conectados a internet, sin costo alguno para los usuarios", comenta.

Hace cinco años el municipio invirtió unos dineros para hacerle unas adecuaciones y mejoras el centro cultural, puesto al servicio en 1996 y orgullo de este municipio de 20.000 habitantes, enclavado en plena zona petrolera.
Guillermo señala que el municipio preserva la memoria de quien fuera uno de sus adalides. "Se mantiene un óleo en el Concejo y en 20 días tendrán lugar actos especiales de recordación", señala este educador que aun no cumplía 21 años cuando cegaron la vida del destacado líder popular.

El crimen de Vasco y su compañera conmovió a todo el Magdalena Medio en una época en que el paramilitarismo llenaba de miedo a la región.

A las 8.30 de la noche de ese 26 de mayo de 1984, a media cuadra del cuartel de la policía, Vasco y su esposa fueron acribillados por dos sicarios. Al ver caer a su compañero, de 54 años, Adelfa, de 43 años, buscó refugio en una cafetería de enfrente, pero el segundo asesino la alcanzó disparándole hasta darle muerte. Entretanto, el primer asesino remataba en el suelo a Jesús.

Guarnecidos por la noche y ante la pasmosa actitud de las autoridades en pleno centro de la población, los asesinos se retiraron caminando, pero al verse perseguidos por el chofer de la alcaldía, lanzaron una granada deteniendo la marcha del carro oficial. Unas cuadras adelante, abordaron un campero que los estaba esperando.

Vasco había sido miembro del comité central del Partido Comunista y Adelfa, directiva de la Unión de Mujeres Demócratas de Santander.

Jesús, nacido en Zarzal, Valle del Cauca, desde muy joven se integró a las luchas sindicales. Y ya en Santander, por su activa vida política, llegó a ser presidente de la Asamblea Departamental y concejal de Sabana de Torres en 1982 y 1984, en una lista del entonces Frente Democrático.

Precisamente lo mataron cuando llegaba ese día de Bucaramanga, capital de Santander, a una reunión del concejo prevista para las 9 de la noche, media hora antes de su muerte.

El clima político, por ese entonces, andaba enrarecido en la región. Vasco y su esposa eran objeto de constantes amenazas y se les acusaba de proteger a la guerrilla. La VI Brigada, enseñoreada en la zona, divulgaba de cuando en cuando, una supuesta toma de la población por parte de las Farc. Eso nunca sucedió y con tal expediente, el terror y la zozobra se apoderaron del municipio eliminándose de la vida pública toda alternativa política diferente a los partidos tradicionales.

Han pasado ya 26 años de este crimen que marcó para siempre al laborioso pueblo de Sabana de Torres, que hoy, a menos de 40 años de su fundación, está entre los 25 primeros municipios del país por su pujanza e iniciativas de desarrollo a las que tanto contribuyó Jesús Eduardo Vasco.

Hoy, los miles de chicos que han pasado y los que suelen acudir al centro cultural que lleva su nombre, saben quien fue Jesús Eduardo, mientras sus verdugos, pretendiendo eliminar una semilla de paz, cosecharon todo lo contrario


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