Jorge Enrique Useche, el estudiante de provincia que luchara por la autonomía universitaria

Conmemoraciones

useche*Hoy 20 de mayo, hace 45 años, muere golpeado por un piquete policial, Jorge Enrique Useche, alumno de la U. Tadeo Lozano de Bogotá, en las jornadas por la autonomía universitaria y en solidaridad con Santo Domingo y que movilizó por 15 días, a más de 30.000 estudiantes en todo el país.

Corría 1965 con los avatares del segundo mandato del Frente Nacional en cabeza del presidente conservador Guillermo León Valencia. Éste había reemplazado, tres años antes, al liberal Alberto Lleras Camargo que iniciara el ensayo bipartidista de repartirse alternadamente el poder cada cuatro años.

El clima social andaba caldeado y el movimiento estudiantil mostraba su fortaleza organizativa a través de la Federación Universitaria Nacional FUN, que ganaba cada vez más audiencia y respeto en el país. Por ese entonces, la universidad pública representaba más del 70% de los claustros de educación superior de Colombia.

El 28 de abril de 1965, los Marines de Estados Unidos invaden a Santo Domingo para derrocar al presidente constitucional, Juan Bosch bajo el pretexto de "evitar otra Cuba".

La intervención produjo en toda América Latina una reacción en cadena con inmensas movilizaciones de repudio. En Colombia no se hicieron esperar las demostraciones de rechazo.

No faltó universidad pública del país y algunas privadas, en ganar la calle en solidaridad con el pueblo dominicano. Una de las más aguerridas fue la Universidad de Antioquia.

El rector militarizó el claustro, decretó vacaciones indefinidas y rompió la aun frágil autonomía universitaria.

A la lucha estudiantil en defensa de la soberanía dominicana, ahora se unía la solidaridad con los estudiantes antioqueños. Rápidamente prendió la consigna en defensa de la autonomía universitaria. El Paro nacional universitario completaba una semana y llegaba a reunir a más de 30.000 estudiantes.

El 20 de mayo se escenificaron varias marchas estudiantiles en Bogotá. Una de ellas partía de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en la calle 23 con carrera 5.

Miles de estudiantes se dirigían a eso de las 5 de la tarde a la carrera séptima con sus banderas y pancartas, escoltados por varios piquetes policiales.

Muy pronto comenzó la refriega y una andanada de uniformados arremetió contra la gruesa columna de manifestantes blandiendo sus sables y bolillos. Jorge Enrique Useche, alumno de la facultad de ingeniería, que había llegado de Cúcuta, recibió la peor parte, muriendo poco después por heridas en el cráneo.

El día siguiente, 21 de mayo, la huelga estudiantil se extendía aun más en medio del duelo por la muerte de Useche. Universidades privadas de Bogotá como La Gran Colombia, Libre, Externado América e Incca, se unían a la protesta.

La FUN, que desplegaba con más fuerza reivindicaciones como la autonomía universitaria y la tarifa diferencial de transporte para estudiantes, sumaba ahora la renuncia inmediata del rector de la Universidad de Antioquia, Ignacio Vélez Escobar, el fin del Estado de Sitio, decretado por el presidente Valencia para contener el movimiento y el castigo a los asesinos de Useche.

El gobierno, ante la firmeza del estudiantado y de que otras fuerzas sociales se sumaran a la protesta, no tuvo otra opción que exigirle la renuncia a Vélez Escobar y atenuar las medidas represivas, desmilitarizando varios universidades públicas.

El 22 de mayo era sepultado en su natal Cúcuta, con un acto masivo en el cementerio, Jorge Enrique Useche. Su atribulado padre, Luis Useche, un sencilllo trabajador, expresó ante la multitud su agradecimiento a las muestras de solidaridad de todo el pueblo colombiano y de los estudiantes.

Y el mismo día, en los predios de la Universidad Nacional de Bogotá, tuvo lugar el entierro simbólico de Useche. Más de 15.000 estudiantes se hicieron presentes acompañando un ataúd cubierto con una sábana negra y rodeado de flores.

El orador central fue el padre Camilo Torres, quien la víspera había regresado de París tras un exilio voluntario.
"Agradezco profundamente el homenaje que me ofrece hoy la Federación Universitaria Nacional y deseo que la profunda emoción que me produce esta manifestación inmerecida a mi persona, digo inmerecida no por falsa humildad sino por un sincero reconocimiento de mis limitaciones, que esta emoción no impida dar un alcance teórico y científico a este homenaje que se hace hoy extensivo, lamentablemente, a Jorge Enrique Useche, nuestro compañero desaparecido. La muerte de Jorge Enrique Useche y mi leve destierro son únicamente episodios en una lucha mayor del pueblo colombiano", manifestó ante el silencio de todos.

El crimen de Useche permanece en la impunidad. La Policía de la época, en una explicación a la familia, se limitó a decir que había muerto a causa de una explosión, sin dar mayores explicaciones.

Muchos bogotanos quizá aun recuerdan que una gigantesca pancarta con el retrato de Useche, que cubría buena parte del Capitolio Nacional, se mantuvo desplegada por varias semanas. Una huella en la memoria de una época que aun persiste.

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